Soy de los que nunca saben qué decir, debo escribirlo todo para explicarlo, para entenderme. Soy de los que forman parte de todos y a la vez de nadie. No pretendo crearlo, no consigo verme.
Manejo otros filtros, tengo vértigo de mi propia versatilidad. Sufro un magnetismo errante que me aleja de todo lo que añoro. Soy de esos cobardes que tienen el valor y el miedo de empatizar con todo.
Formo parte de una nueva categoría social. Asocial quizás. Hay almas torpes que desean bien pero quieren mal, y yo consigo hacerlo. Soy un optimista con demasiada información para dejar de serlo.
Todos tenemos los lacrimales llenos de penas. Todos sabemos que la brujería no existe y nos asombramos con cada truco. Todos esperamos algo que nunca llega. Todos nos hicimos esa pregunta que empieza por un ¿Qué hubiera sido si...?
No estoy lejos sino ausente. Soy libre pero me creo anclado. Prometí volver, prometí cosas que no estoy seguro si quiero cumplir. Solo tengo ritmo para bailar en un metro cuadrado.
A ver ahora como te digo que hay personas que son magia. Que vuelan y vuelven. Que sueñan y te cambian la vida. Que hacen de un comentario una reflexión tan poderosa que te guía. Que hay entes que tatúan algo en ti, en tus ojos, en tu boca, que no se puede ver y no hay láser que lo disimule. Personas misteriosas que salvan el mundo con besos y abrazos a quemarropa. Yo en ocasiones me pregunto, ¿Qué hubiera sido si me hubiese hecho mago?
Todos somos un poco magos a nuestra manera, y tu metro cuadrado no es una excepción.
ResponderEliminarHace falta mucho valor para definirse bien y profundo, y creo que con valor se puede conseguir casi cualquier cosa.
Salud compañero.
Gracias por el tiempo y las palabras Óscar!
ResponderEliminarEs un auténtico placer escribir y que se reconozca lo que haces. Muchas gracias, de verdad. Lo tuyo sí tiene valor.
Salud.