Refúgiate de las redes, apaga el móvil, busca un lugar tranquilo y abierto, respira profundamente y hazte esta pregunta: QUÉ SE SIENTE AL ESTAR VIVO?? tómate todo el tiempo que necesites, es importante, hazlo por ti y para ti, nada más. Os voy a contar qué me he respondido yo.
Al estar vivo siento que puedo sentir. Siento que puedo estar triste sin motivo alguno, porque no los tengo, pero muchas veces lo estoy, o que puedo sonreír a carcajadas con el monólogo más estúpido. El hecho de percibir latidos en cualquier parte de mi cuerpo hace que pueda disfrutar de ambos momentos. Me permite pensar, a veces pensar es recordar a los que ya no están. Otras, puedo pensar y olvidar al mismo tiempo. Estar vivo me autoriza a elegir seguir queriendo con esa locura socialmente aceptada a la que llamamos amor. Puedo elegir volver a querer como lo hice antes, o puedo no querer dejar de quererla nunca, y solo pensar en volver a verla.
Solo estando vivo puedo disfrutar de todo lo bueno y lo malo de la vida. De una peli que te absorbe, de un libro que te engulle. De la sensación de meter un gol cuando eres el que siempre cierra atrás en los córner. De ese movimiento inconsciente de cadera que mueve tu cuerpo con un par de ginebras y una canción pegadiza. Del sol irradiando paz en tu cara, o maravillarte con lo grande y bonita que está la luna esta noche. De una hora bajo el agua caliente de la ducha. De cantar, aunque desafines. De bailar en un concierto con el hombre o la mujer de tu vida.
También puedo sentir como el dolor o el miedo me acompañan allí donde quiera que vaya, incluso pude desear no estar vivo en algún momento. Pero si he llegado a sentir esto es porque lo estoy y he aprendido de ello. Al estar vivo puedo caminar, puedo correr. Correr para alejarme, para despejarme, para sentirme mejor, para avanzar. Correrme y alcanzar el éxtasis, otro placer de la vida que además alivia. Puedo relacionarme, puedo mirarte, tocarte, escucharte y dejar de ser quien era. Puedo cambiar, puedo evolucionar y guardar una parte de quien lo hizo posible para tenerlos siempre presentes.
El hecho de estar vivo me despierta cada mañana y hace que busque motivos que me den la energía necesaria para dar un salto y ponerme en pie. Y lo hago, pues existen varios. El primero tiene nombre de mujer, Serrat sabía entonces que sería alguien especial. El segundo se viste de propósito a menudo, no de esos propósitos que duran lo que tarda el olvido en recordar las intenciones para año nuevo, sino de esas pretensiones que salen de lo más profundo en los momentos más difíciles. Se trata de mantener unido el amor de cuatro compañeros de viaje, de atar de por vida la felicidad a sus muñecas. El tercero consiste en agradecer estar vivo (al destino, azar, ser celestial, al polvo que lo hizo posible, a mí mismo, qué más da!) y disfrutar de poder abrazar a mi madre, a mis hermanos, a la gente que los hace felices. A quien hizo, hace y hará lo mismo con este desequilibrado que os escribe, en algún momento del camino, y admirarlos a todos.
Estar vivo me permite leer esto y poder sentir un sin fin de emociones, las que sean, pero lo leo y siento. Siento que estoy vivo y es maravilloso, porque mañana, último día de este año que termina, podré despedirlo mirándolos a ellos a los ojos y brindar por todo esto con un: Feliz Vida mis motivos!
Y tú, te has respondido? bien, ya estás preparado para para pedir tus deseos de año nuevo.

