miércoles, 19 de abril de 2017

Con amor

Cómo disfrutar de una vida desquiciante? Me pregunto. Me cuestiono, me critico, me analizo, me juzgo. Todo con un “me” por delante. Y llego solo a una conclusión: “me agoto”. Me agoto como se agota el tiempo. Esa dimensión inhóspita e indescifrable a la que tanto temo. Temo más al tiempo que a la muerte, y tampoco sé qué hay detrás del fin de la vida. Si es que se le puede llamar vida a lo que hay antes. Siento pavor al paso de los días, a percibir que he de mudar al igual que lo hace mi cuerpo, que he de cambiar al igual que el resto de la humanidad. Por qué? Me pregunto. Me cuestiono, me critico, me analizo, me juzgo. Y todo con un “me” por delante. Y “me agoto”, como se agota el tiempo.

Siento pánico al tiempo porque no sé dónde está, porque no sé cuánto queda, porque es incontrolable a pesar de ser medible. Porque afecta a mi sistema biológico, porque deteriora mi sistema inmunológico. Porque transforma, y eso me asusta. Pero si algo he aprendido, es que solo hay una cosa más poderosa que el tiempo y que la muerte, el AMOR. El amor también es incontrolable, también modifica y transforma todo a nuestro alrededor. Pero el amor no se puede medir, al contrario, nos regala vida. Como cuando miras al sol después de dos semanas de intensa lluvia. El amor nos llena, el amor existe tras la muerte, el amor paraliza el tiempo, es lo único que nos permite una pausa. El amor es nuestro mayor instinto de supervivencia. Al amor no tengo miedo. Es la dimensión en la que quiero habitar, allí donde aniquilar mi tiempo, es donde quiero morir. El amor es lo único que puede salvarnos de toda lógica aplastante, de toda sinrazón siendo una sinrazón en sí. No hay armas nucleares que destruyan al amor por mucho que acaben con nuestras vidas. Asique agárralo, consérvalo, apriétalo hasta dejarlo sin aliento. Asique bésalo, renuévalo si se vuelve algo molesto. Pero no dejes nunca de darle la cara! haga lo que haga el tiempo y la muerte con los seres a los que amamos. No hay cobijo más seguro, delirante y excitante que bajo sus alas.

Continuamente me cuestiono, me critico, me analizo, me juzgo. No sé dónde está mi hogar, ni cuánto tiempo me queda. Quizá en un nuevo sol. Quizá bajo una lluvia constante, mundana. Quizá en la sombra de una existencia plana. Y todo con un “me” por delante...quizá deba olvidar(me), eliminar(me) y seguir adelante. Como veis! no soy de los de tenerlo nada claro, y continuamente me pregunto: Cómo disfrutar de una vida desquiciante? Y “me agoto”. , , pero sé de una certeza. Y es que hay algo que sí debo al tiempo y a la muerte, la respuesta a esta pregunta perturbante: CON AMOR.

Foto: Azuldoatlantico



2 comentarios:

  1. La fuerza más poderosa es él.
    El amor. Y hay otra que le equipara ... los matices que dejan su recuerdo en la piel.

    Cuando has amado y descubres lo que es eres afortunado y a la vez te sientes atemorizado porque tu tic tac va hacia una emoción que quedó en el ayer. Y a la vez...sabes que el listó está alto porque no te co formas con pasar...sino que eliges amar y lo deseas como quiere la sal al mar.

    El tiempo... "dicen que tiempo al tiempo" que " con el tiempo"... en verdad es el tiempo es carcel u oportunidad... el miedo traza rejas y dejarse fluir ...te hace mar..ea.

    Mi abraz☆

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    1. Muchas gracias por el comentario Athenea!
      Dejarse fluir...muy cierto, pero a veces el miedo nos ata a tierra firme ante el tornado más devastador.
      Todo un honor que te guste lo que hago. Muchas gracias!
      Abrazos

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