domingo, 24 de abril de 2016

Benditos domingos

Tengo ganas de matar una de mis vidas. Quiero olvidar o morir, quiero nacer de nuevo, empezar otra partida en este juego. El problema es que odio la Play, así que me quedo. Seguiré aquí, desarmado, improvisando a ciegas este tránsito, más desconocido que nunca, con la mudanza a medias, con el piso a la mitad. Y es que a veces, la existencia duele, amarga, qué fuerte late a veces. 
Estoy pensando que debo quemar mis alas, dejar de soñar utopías y empezar a besar tierra, aunque no sea firme. A la mierda la poesía, debería pasear los domingos, quedar para ver el partido de las seis, buscar aficiones que calmen los miedos y ser feliz con todo ello. 
Pero sería un ser en permanente sequía. En realidad deseo saltar los días de seis en seis, por esto de encarar a mis demonios de una vez por todas. Quisiera abrir los ojos cada domingo, por eso bebo los sábados, para perfilar mis abismos. Sé que soy un masoca emocional, pero elijo el dolor y el silencio ante la nada y el ruido. Es así como se embriagan mis ojos, es esta soledad mi manera de seguir vivo.
De todas formas, sigo sin saber por qué en esta banda sonora de luces y sombras, el invierno dura más de una estación. Supongo que, al fin y al cabo, la vida es como un vals, puedo apreciarla solo, pero para bailarla necesito otra mitad. Es tan simple como saber que no te necesito, pero te quiero a mi lado. 
Si hay algo que se me da bien es trasnochar, pero en este puto mundo madrugar está sobrevalorado. He de ir a dormir, espero que mañana, al despertar, vuelva a ser domingo. 




3 comentarios:

  1. Creo que es común que las personas sensibles vivan las etapas "malas" como una catástrofe en sí misma y sin embargo las etapas "buenas" como algo normalito.

    Supongo que los bajones no los sufren todos igual, depende del grado de sensibilidad de la persona por eso te digo que no te preocupes, que todo pasa y que pronto cambiarán los vientos, como han cambiado otras veces.

    Salud y abrazos.

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  2. Estoy seguro de que así será Óscar! Mi mayor terapia es esta.

    Muchas gracias.
    Abrazos.

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  3. Es curioso y maravilloso el poder que tienen las palabras. Aún me sorprenden, debo decirlo.
    Del otro lado del mundo tienes una nueva lectora, me manifiesto, agradeciendo también tu comentario en mi blog.
    Es un gusto saber que hay alguien detrás, entendiendo o tratando de comprender lo que escribes.

    Claro, compartimos además de gustos musicales por los folios en blanco.

    Un abrazo desde México.

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